Estamos viviendo tiempos difíciles y complicados.

Creo que pocas personas se hubieran imaginado que en el siglo XXI íbamos a estar aislados en casa para no contagiarnos de un virus, el covid 19.

Es muy normal, que al principio cuando nos dijeron que no podíamos salir de casa nos quedáramos en shock: “¿Cómo? ¿Qué no puedo salir de casa? ¿Pero…por qué? ¿Esto no era una gripe? No me lo creo, me voy a dormir, mañana me despierto y será una broma…”

Poco a poco fuimos aceptando que no era una broma, ni una simple gripe y nos fuimos adaptándonos a esta nueva situación.

Entre la población las reacciones fueron diferentes:

  • Unos se desesperaron, y estos lo que consiguieron fue tener más ansiedad, estar agobiados y decaídos.
  • Otros intentaron adaptarse, poniéndose nuevas rutinas en su vida y centrándose en el aquí y ahora, intentaron disfrutar de las cosas que siempre habían estado ahí pero por falta de tiempo no les prestaban la atención suficiente y valoraron más de lo que se estaban privando como amigos y familiares.

Actividades que se pueden realizar para llevar mejor el confinamiento:

  • Rutinas: márcate horarios para seguir durante el día. Siempre de forma flexible. El fin de semana pon horarios diferentes.
  • Aficiones: puzles, coser, jugar a la videoconsola/ordenador, trabajos manuales, leer, juegos de mesa, hacer maquetas, cocinar, repostería… Las puedes hacer en solitario o de forma grupal.
  • Pasar tiempo con las personas que convives.
  • Reservar un tiempo para ti.
  • Pasar tiempo con la mascota.
  • Comunicarse con amigos y familias.

 

Las personas que han intentado la segunda opción habrán pasado estas semanas con menos ansiedad y agobio.

Los días han ido pasando, y en menor o mayor medida, nos hemos ido habituando a “nuestra nueva vida”.

Y ahora nos dicen que poco a poco vamos a poder salir, ¡Bien! Dicen algunos pero también hay otros tantos que les da miedo salir.

 

El otro día hablaba con una paciente, la cual ha llevado muy bien el confinamiento, al principio la costó porque ella es muy social, muy de estar en la calle pero poco a poco fue buscando sus rutinas y aficiones, y me dijo “yo no quiero salir, estoy muy a gusto en mi casa”. Le dije que me alegraba de que estuviera a gusto en casa pero que si no echaba de menos ver a sus amistades, a sus hijas, nietos, salir a dar una vuelta… Me dijo que sí pero que dentro de sus rutinas hablaba y les veía (online) todos los días, y que su temor era mayor a sus ganas “¿Y a qué tienes miedo? A enfermar, a no saber hacer las cosas como antes, a conducir a…a salir de mi burbuja” Además me confesó que se sentía reforzada en su miedo porque había hablado con allegados suyos que sentía lo mismo, temor a salir.

 

Es normal que después de seis, siete semanas encerrados nos preocupen estas cosas, pero no tenemos que dejarnos llevar por el pánico.

 

En pocas semanas, podremos volver a salir y empezar a normalizar nuestras vidas, con ciertas medidas para proteger nuestra salud, pero habrá que salir, no nos podemos quedar en nuestra burbuja, hay que seguir hacia delante.

Por ello, aunque te produzca ansiedad, agobio, malestar, preocupación…desde el Centro de Psicología PSH te recomendamos que poco a poco te vayas exponiendo a la “nueva situación”, cada uno a su ritmo pero ir marcándose pequeños objetivos cada día para ir superando aquellos miedos e ir acercándose cada vez más a nuestras metas. 

 

“Si no tuvieras miedo ¿Qué harías?”

 

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